¿Cambió la cultura laboral?

En Canal de la Ciudad me tocó hablar sobre un caso que parece insólito: no tomaron a una persona en un trabajo por ser hincha de otro equipo.

La pregunta de fondo no es de fútbol, sino de cultura organizacional.
¿Cómo logramos que lo personal y lo laboral puedan convivir sin que uno anule al otro?
Una organización madura entiende que las pasiones forman parte de la identidad de las personas, pero también sabe que no pueden ser el filtro para decidir si alguien merece o no una oportunidad.
El verdadero desafío está en construir culturas que integren, equilibren y potencien lo humano dentro del trabajo, porque al final del día, todos somos mucho más que un rol o un puesto.