Un estudio reciente revela que el 86% de los líderes enfrentan dificultades para establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal, una situación que se ha intensificado tras la pandemia.
A pesar de la necesidad de un equilibrio entre ambos, la ansiedad, la culpa y la inseguridad son obstáculos comunes para desconectar. El estudio también muestra que un 70% de las personas tiene problemas para desligarse de las preocupaciones laborales, lo que genera fatiga, estrés y una menor calidad de vida personal. Se destacan estrategias para facilitar esta desconexión, como rituales o actividades que ayuden a transitar del modo trabajo al modo personal de manera más efectiva.


