El lugar donde trabajas, el costo de vida, las relaciones con tu jefe y el equilibrio entre la vida personal y profesional son hoy factores determinantes para elegir quedarse o irse de un empleo.
Las generaciones más jóvenes tienden a frustrarse más rápido y buscan nuevas oportunidades con mayor frecuencia.
Reflexionamos sobre la necesidad urgente de formar líderes integrales, que conecten habilidades duras y blandas. Porque el liderazgo empieza por uno mismo: en casa, en nuestra vida, y luego se proyecta en lo profesional.
¿Querés liderar mejor? Empezá entrenando tu forma de pensar, sentir y actuar.


