Un reciente estudio sobre la Generación Z ha puesto en evidencia un alto índice de rotación laboral entre los jóvenes, con un 60% cambiando de empleo varias veces al año. Este fenómeno genera un choque generacional, ya que las expectativas de las empresas no siempre se alinean con la motivación y el compromiso de los jóvenes. Carlos Sosa, atribuye este comportamiento a una búsqueda de bienestar inmediato, una baja tolerancia a la frustración y una falta de priorización de objetivos. Además, reflexiona sobre el impacto de la educación parental y la necesidad de que los líderes empresariales se adapten a estos nuevos desafíos para gestionar equipos de trabajo más flexibles y espontáneos.
Carlos Sosa
Consultor, Especialista en Liderazgo y Alto Rendimiento.


